Centro para la Democracia Proactiva

Centro para la Democracia Proactiva

Centro de Estudios para la Democracia Proactiva
José Ignacio García Hamilton

Por: Francisco Román Ortíz, de Alma y Rebelión.
Coordinador para Europa
www.democraciaproactiva.org

Las lágrimas brotan inmediatas de nuestros ojos, al ver a los cubanos sufriendo, siendo vejados, humillados y arrastrados por una tierra que hace tantos años que les fue arrebatada.

Y como también hemos probado el hierro, y él y tantas otras cosas han marcado para siempre nuestro carácter, y no tenemos absolutamente ninguna escapatoria, heridos en lo profundo, psicológicamente siempre estaremos en batalla contra la tiranía, abierta una herida que no puede cerrar, y no por nuestro deseo, y no se nos comunicó con las palabras clásicas la gravedad de la declaración de guerra; sino con otro lenguaje, de hechos terribles.


Siempre sometidos a la fuerza, condenados a pasar hambre, a la hipocresía, a la ignorancia, incitados a la traición entre nosotros mismos. Y de todo ello los traumas y sabiduría en nuestras cabezas.

Al cerrar los ojos me ha parecido ver un resplandor, veo las antorchas encendidas en alto, el ardiente deseo por la victoria de la libertad.

Y no me gusta esta reacción tanto como me traicionan mis propios sentimientos.


La realidad es tan cruel, nos desafía y nos demuestra que hoy no tenemos casi ningún control sobre lo que sucede, que la tiranía, aunque quizás tambaleándose, resiste. Jamás el asco y el hambre han sido suficientes para ser libre.

Jamás un pueblo deseó tanto la libertad como el Galo, el Cántabro, o el Lusitano, nadie pudiera haber pensado que Los Celtas aceptaran el yugo de los romanos, tan orgullosos como eran, pero al cabo Vercingéstorix tuvo que rendir su estandarte con todo su pueblo ante Cesar.


Los sentimientos, la cultura y la razón pueden no significar nada ante la fuerza salvaje del tirano. El riesgo de perder a nuestros mejores hombres y mujeres es muy alto. ¿Y que nos quedaría entonces luego para dar un orden digno a la nueva República? Aún así no debemos jamás apartarnos del fuego del riesgo de ser asesinados. Pero debemos de mirar de soslayo y conteniendo las arcadas ser conscientes de que existen hombres que aguardan el sacrificio de otros para alzarse sobre sus méritos, sobre su honor resplandeciente de sangre.


Ahora mal: El pueblo cubano no tiene un gobierno, ni un ejército, ni una ley, ni una policía y tampoco debe de tener una nacionalidad que solo sirva para determinar su condición de vasallo. Es por lo tanto cada ciudadano libre de rebelarse ante un contrato social ilegítimo, en el que nunca ha participado democráticamente. No le debe respeto a ninguna institución tiránica dentro del territorio histórico de la antigua república.

Es por todas estas razones que debemos de estar cohesionados, comenzar a ejercer la actividad política, la resistencia, sin para ello caer en estructuras sectarias o monolíticas, desprenderse de la vergüenza de liderar o actuar con independencia, funcionar cada vez como un engranaje que conduzca a la seguridad de los pasos, y que esos pasos lleven a una estrategia segura de victoria. Por otra parte decía Gala Suév:

Si la libertad depende de una ley, no tenemos nada”

Nuestra tarea es la de fortalecer a la sociedad y alentar el espíritu virtuoso de este pueblo, llamado corazón”Un líder de sola bandera no podrá asegurar la libertad para este pueblo, pero si nosotros alimentando a la sociedad civil. Buscando la justicia y el arbitraje entre nosotros, alentando a la grandeza, a la finura, a la calidad, a la decencia y el rigor.

Aquí ha cuajado una filosofía de la libertad, con un pensamiento superior porque, sabiendo que los egoísmos nunca podrán ser la suma de las fuerzas, y que el origen de esas fuerzas totales será siempre la fortaleza de los caracteres individuales.

Y estaremos colmados de gozo al formar a los grandes líderes del mañana, y aplaudir sus originalidades, sus éxitos. Y elevar la capacidad de análisis, el debate, resaltar los asuntos cruciales, cohesionar, investigar, estudiar, relacionar…


La libertad es cara, y hay que conquistarla a cada instante. Y solo los más fuertes, realmente desean la libertad.

Debemos de ser una institución, gran hermandad, una organización total, resistir hasta las últimas consecuencias, en el mar, en la obscuridad de la noche, en el aire, sobre el firmamento, entre los vivos y también entre los muertos, ciegamente, obsesivamente, entre los sueños y entre pesadillas, en la miseria y en la riqueza debemos de enseñar a nuestros nietos a resistir, a nuestros hijos, a contar la verdad de Cuba en todas partes, a estudiar siempre cómo debilitar a la tiranía.

Nos han robado el paisaje de nuestros antepasados, el aliento y el jugo de ese monte precioso que debía de alimentar a nuestros descendientes.

Al tirano mando yo el sello de mi estilo y el derramamiento de la tinta que brota desde mi pensamiento subversivo desde aquí hoy, implacable y sin medida, hasta el resto de la eternidad…y mi crónica de esta rebelión anunciada será la señal de partida hasta su ruina.

España, 15 de marzo, 2024